sábado, 10 de enero de 2009

SOLÍS RESPONDE

No sabes lo que cuesta,
nadar entre los muertos,
sin latido ya dentro del pecho
con una voz diciéndote al oído,
que nades, que no te distraigas
con las mariposas que se han perdido en el mar
buscando una flor debajo del agua.

No sabes lo que cuesta,
ser uno más de los muertos
que flotan en el agua,
ser uno más de los inertes
con facciones descompuestas
ya sin ojos, con el cuello carcomido
por los peces, con una voz diciéndote
que nades, aún sin brazos,
que contorciones tu vientre,
y aletees con los muñones
que aún te quedan.

No sabes lo que cuesta llevar mi nombre.

4 comentarios:

pilpinta dijo...

álvaro, gracias por ese poema. un abrazo peruanísimo. este año publicamos en pilpinta "querido balthus..."

I.Trejo dijo...

un abrazote, Alvaro

Gustavo Cavicchia. dijo...

Cuesta llevar un nombre impuesto, cual será el verdadero nombre¿?

edegortari dijo...

La primera estrofa me parece un poco floja. Pero todo lo demás del poema me parece muy muy bueno. Chingón poema. Saludos